Hacer la piscina, al menos ahora, no entraba en nuestros planes, sin embargo, cuando la máquina empezó a trabajar, varios vecinos nos recomendaban hacer ya toda la excavación que tuviéramos que hacer "que luego da mucha pereza porque te tienen que romper muchas cosas y sale más caro". Además nos dimos cuenta de que por la forma en que hemos configurado los bancales, el acceso de una máquina excavadora a la zona donde podría ir la piscina resultaría muy complicado una vez estuviera todo terminado. Por este motivo nos decidimos de momento, a hacer el hueco de la piscina.
Pero nada es tan fácil como parece a priori y en seguida nos dimos cuenta de que un agujero como el que estábamos haciendo no se podía dejar así mucho tiempo y esperar que estuviera en condiciones en el momento de hacer la piscina (desmoronamiento de los bordes, arrastre de material por el agua de lluvia, etc). Además estaba el riesgo de caída accidental ya que las zonas próximas son zonas de trabajo.
¿La solución? Hagamos ya el vaso de la piscina, dejando los acabados y las instalaciones para más adelante y vayamos trabajando estos meses en este bancal con el objetivo de tener la piscina operativa el verano que viene.
Para cuando llegue el calorcito tendremos un sitio arregladito donde comer, bañarnos y reponer fuerzas los días que vayamos a trabajar a Segart.
Y como estas semanas no hemos estado quietos, aquí va un resumen de lo que hemos estado
haciendo:
Los muros van creciendo...
La caseta sirve para contener tierras, la terraza pasará por encima y esta cara ira forrada de piedra.
Empezar un proyecto de construcción por la piscina puede parecer una decisión inusual, pero en este caso tiene toda la lógica. La planificación anticipada para evitar problemas futuros con la excavación y el acceso de maquinaria demuestra un enfoque práctico y eficiente. Aunque el proceso no ha sido fácil, el tomar medidas preventivas, como llenar la piscina con agua para comprobar fugas y levantar el cerramiento de la depuradora, muestra un enfoque cuidadoso y detallista. Además, la idea de trabajar en la zona durante los meses previos al verano garantiza que el proyecto avance sin apuros y que, cuando llegue el calor, ya se cuente con un espacio funcional y bien acondicionado. La visión de disfrutar de las vistas mientras se trabaja es el tipo de motivación que hace que este tipo de proyectos valgan la pena.
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